A continuación se muestran ejemplos realizados. Se refieren a proyectos, la dirección, la edificación o la rehabilitación, entre otros. Las obras de arquitectura se clasifican generalmente en cuatro tipos de obras: obras nuevas, ampliaciones y reformas, reparaciones o mantenimiento.

La obra nueva incluye la construcción de un nuevo edificio desde cero. Las rehabilitaciones implican añadir o hacer cambios en un edificio existente.

Las reparaciones implican la reparación de daños en una edificio existente, mientras que el mantenimiento y la explotación incluyen el mantenimiento rutinario, como la pintura o la limpieza.

Las obras de pueden ser realizadas por arquitectos, aparejadores u otros profesionales de la construcción, según la atribución profesional. A continuación os mostramos ejemplos de algunas de nuestros trabajos realizados.